abril 25, 2008

Tale of Two Cities

Ayer fue un día extraño en todo sentido. El clima de la Ciudad de México ahora es totalmente inestable, y no ayuda a salir del mood confuso (aún Cuajimalpa, que con sus 2.760 msnm, no está excento del horrible calor diurno, viento infame en el crepúsculo y lluvias al estilo chipi chipi bom bom; sí, suena al Paraíso Emo). Parece que la indiferencia se apodera poco a poco de todos y cada uno de nosotros. Entre la cobardía y el valor hay una delgada línea que la cerveza suele mover a su antojo, como si fuera una marioneta. Supongo que es esa misma línea es la que etiqueta la convicción y engalana el acercamiento. Charles Dickens was absolutely right, y es la mejor manera que tengo para describir esta extraña sensación de frío, humedad, olvido y desesperación. Desencanto podría ser muy útil. (¿Qué pasa en la Tierra que el cielo cada vez es más chico?).

It was the best of times, it was the worst of times,
it was the age of wisdom, it was the age of foolishness,
it was the epoch of belief, it was the epoch of incredulity,
it was the season of Light, it was the season of Darkness,
it was the spring of hope, it was the winter of dispair,
we had everything before us, we had nothing before us,
we were all going direct to Heaven,
we were all going direct the other way (...)

Tale of Two Cities

1 comentario:

APD dijo...

heeeeey what's wrong con tunas verdes!!!!!!!! insultas a mi cuajimalpa querida (emo town, con centro de convenciones emos en suburbia)!!!! y no soy emo pero me siento tristeeeeeee!!!! ay que dolor que dolor que pena!!! jajajaja para emos pues nomas ver las fotos y los comentarios de cepi y penta!!! Chidos tus comentarios he? bizarros, nomas bizarros.

El chiwas que camina