Elvis está vivo. No me lo dijo un amigo ni lo leí en una revista sensacionalista ni en las que publican teorías extrañas (véase post sobre Hitler). Tengo dos motivos para defender tan poco cuerda teoría. 1) Lo ví caminando muy feliz en Pitt St Mall en Sydney hace 4 años. Llevaba el mismo peinado eccéntrico, el equivalente a sus trajes claros sin camisa (enseñando la panza que sólo tantos años de excesos, comida, alcohol, sexo y drogas pueden llegar a crear), tenía arrugas, canas, entradas, joroba y se movía con lentitud. Pero la clase nunca se pierde. Inconfundible personaje. 2) El video que ahora muestro. Es actual y contemporáneo como todos nosotros. Nótese por favor la calidad del mismo, tanto en imagen como en sonido. Maravillas de la tecnología.
No me atreví a acercármele por un autógrafo o una foto, supuse que tanto vicio ha de convertirse en un olor no agradable. Tal vez me escupiría, me enseñaría a bailar ritmos raros como al buen Forest o como los que muestra aquí o simplemente me ignoraría. El caso es que tampoco soy su fans ni su groupie. Creo que sólo me gustan algunas de sus canciones. Y a decir verdad, tampoco veo lo extraordinario de su actuación, su voz y la complejidad armónica de sus canciones. Por eso es el Rey. Él y las suspicious minds tienen algo de punch. Personalmente prefiero la versión de los Flash Tacos (hail Imperial! habrá mucho que decir de este lugar tan pintoresco), pero como lo underground tiene en sí mismo su razón de ser, guardaréles el secreto.
We can go on together with suspicious minds. And we can build our dreams on suspicious minds.
julio 22, 2008
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