abril 28, 2008

Yo vengo a ofrecer mi corazón

Mercedes Sosa, Víctor Heredia y el flaco [el más grande, Fito]. Parezco entender esas épocas oscuras. Como si también hubiera estado allí. (Será porque estoy allí ahora?).

quién dijo que todo está perdido? yo vengo a ofrecer mi corazón.
tanta sangre que se llevó el río, yo vengo a ofrecer mi corazón.
no será tan fácil, ya sé qué pasa. no será tan simple como pensaba.
como abrir el pecho y sacar el alma, una cuchillada de amor.
luna de los pobres, siempre abierta, yo vengo a ofrecer mi corazón.
como un documento inalterable, yo vengo a ofrecer mi corazón.
y uniré las puntas de un mismo lazo, y me iré tranquilo, me iré despacio,
y te daré todo y me darás algo, algo que me alivie un poco más.
cuando no haya nadie cerca o lejos, yo vengo a ofrecer mi corazón.
cuando los satélites no alcancen, yo vengo a ofrecer mi corazón.
hablo de pases y de esperanza, hablo por la vida, hablo por la nada,
hablo por cambiar ésta, nuestra casa, de cambiarla por cambiar nomás.
quién dijo que todo está perdido? yo vengo a ofrecer mi corazón.
-FP-

Para que nadie se quede con las ganas.

abril 27, 2008

La comadreja

Una de las preguntas que más atormentan. Palabras que escucha uno desde niño y sólamente años después se cuestiona qué carajos significa. El típico ejemplo, "me importa un comino!". Qué es un comino? De dónde saco uno, para que eso sea lo que me importe? Dentro del selecto grupo, están las comadrejas. Veamos.

Comadreja (Mustela nivalis). La comadreja es el mustelido más pequeño. La comadreja es un carnívoro pequeño y huidizo, de cuerpo alargado y esbelto, cabeza aplanada, ligeramente achatada, hocico corto, cuello largo, ojos pequeños, orejas cortas y redondas, cola larga de color uniforme, y patas cortas y redondas dotadas de cinco dedos con uñas filosas. Se han descrito ejemplares albinos. Tienen fama de ser feroces y agresivas. Tienen un oído y olfato muy fino. Lleva una vida solitaria. Cuando avista una presa, se acerca en silencio, la ataca, la inmoviliza con las patas y la mata mordiéndole la nuca con su potente dentadura. A menudo bebe la sangre de sus víctimas en el primer momento de la caza y luego las arrastra a un lugar seguro que usa como despensa para devorarlas con tranquilidad (cómo juzgar al caníval del DF?!). (Fuente: wikipedia - si si, digan lo que quieran, pero tampoco planeo hacer una tesis sobre las comadrejas; http://www.sierradebaza.org/Fichas_fauna/04_04_comadreja/comadreja.htm).

Por ahí el más grande (Fito, claro está) dice que "... un hechizo trajo inmensas comadrejas desde el fondo del mar...". Qué miedo. No se vayan a beber mi sangre.


abril 25, 2008

Tale of Two Cities

Ayer fue un día extraño en todo sentido. El clima de la Ciudad de México ahora es totalmente inestable, y no ayuda a salir del mood confuso (aún Cuajimalpa, que con sus 2.760 msnm, no está excento del horrible calor diurno, viento infame en el crepúsculo y lluvias al estilo chipi chipi bom bom; sí, suena al Paraíso Emo). Parece que la indiferencia se apodera poco a poco de todos y cada uno de nosotros. Entre la cobardía y el valor hay una delgada línea que la cerveza suele mover a su antojo, como si fuera una marioneta. Supongo que es esa misma línea es la que etiqueta la convicción y engalana el acercamiento. Charles Dickens was absolutely right, y es la mejor manera que tengo para describir esta extraña sensación de frío, humedad, olvido y desesperación. Desencanto podría ser muy útil. (¿Qué pasa en la Tierra que el cielo cada vez es más chico?).

It was the best of times, it was the worst of times,
it was the age of wisdom, it was the age of foolishness,
it was the epoch of belief, it was the epoch of incredulity,
it was the season of Light, it was the season of Darkness,
it was the spring of hope, it was the winter of dispair,
we had everything before us, we had nothing before us,
we were all going direct to Heaven,
we were all going direct the other way (...)

Tale of Two Cities

abril 22, 2008

Estigmas

Hazte fama y échate a dormir. (Como siempre, el malvado/ mal-logrado/ popero/ 5-fans guy - el Rock Sargent, Julián, Al-Pantalá, Chory y el Cardenal- / y-demás-patéticos-adjetivos-impuestos por-los-grandes-conocedores-de-la-música-y-las-bellas-artes-y-emociones Fito tiene toda la razón del mundo). ¿Alguien recuerda a Alejandro Echevarría? ¿a.k.a., el Mosh? medalla Gabino Barreda (máxima distinción académica otorgada al alumno con el máximo promedio en la máxima casa de estudios), sociólogo (hhhmmm, vamos por buen camino), y líder (aunque él lo niegue) del 3 veces, bueno no, 6 veces H. Consejo General de Huelga (a.k.a. CGH). Seguramente pocos los recuerdan, pero con ellos basta. Sigamos. Encarcelado el 6 de febrero de 2000 junto con otros 631 changos (con todo respeto para ellos, los changuitos) por paralizar a la UNAM durante 9 meses (¿por mi raza hablará el espíritu?). ¡¿2,260 policías adentro de Ciudad Universitaria?! Qué escena! En fin. Los culpables podrán dormir en paz algún día.

De una nota publicada por El Universal el lunes 21 de abril de 2008, rescato las siguientes (célebres) frases:
1) “Quisiera decir que no ha sido fácil. Soy uno más de los 300 expulsados y suspendidos por motivos políticos. Me impidieron titularme, aunque ya tenía todo. Así cercenaron mi vida académica."
2) "En ese [algún] momento habrá justicia para nosotros, a quienes nos bloquearon académicamente”.
3) “... no puedo dar clases en ninguna escuela. Si se da el caso y me llegan a contratar, a la semana o a las dos semanas me dicen, ‘muchas gracias ya no requerimos sus servicios’.
4) “No he movido ni un sólo papel de mi historial en la facultad, nunca he intentado sacar mis documentos, ahí están esperándome”.
5) "... hay que decir que el movimiento siempre fue horizontal y quien tomaba las decisiones era la comunidad, a través de asambleas. Los medios trataron de decir que no, que eran unos tres o cuatro monos, seudopandilleros que eran los que decidían por todos y entre ellos estaba yo”.

Qué positivo compadre. (¿Esperaba que instituciones como el IPN, la UNITEC o la UVM, por no decir el CIDE, el Tec, el ITAM o quizá también Harvard, Stanford, MIT, London School of Economics o la Sorbonne se pelearan por tenerlo como catedrático?). Lo siento por quienes sintieron el más mínimo grado de afectación por tan democrático y justo suceso.



Y nada más



Esta es una de las canciones que me hubiera encantado escribir a mi. ¿Qué habrá tenido que pasar para que resultara así? El brujo ya no es aprendiz.





Esta extraña tarde desde mi ventana
Trae la brisa vieja de por la mañana.
No hay nada aquí:
sólo unos días que se aprestan a pasar,
sólo una tarde en que se puede respirar
un diminuto instante inmenso en el vivir.
Después mirar la realidad
Y nada más,
y nada más.

Ahora me parece que hubiera vivido
Un caudal de siglos por viejos caminos.
No hay nada aquí:
sólo unos días que se aprestan a pasar,
sólo una tarde en que se puede respirar
un diminuto instante inmenso en el vivir.
Después mirar la realidad
Y nada más,
y nada más.

-SR-

abril 18, 2008

El dinosaurio



Augusto Monterroso es un monstruo. La oveja negra es una de las obras cúspide de las letras hispanas, capaz de leerse una vez tras otra con gusto y con un nuevo significado.
El hondureño/ guatemalteco/ mexicano ha sido galardonado con el premio al cuento en castellano más corto. Tenebroso.
"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí".

abril 15, 2008

El reencuentro de Viola y el Barón


Sigo emocionado con Italo Calvino. Poco a poco descubro más y más ciudades invisibles (la memoria, el deseo, los signos, las sutiles, los intercambios...) y estoy casi seguro de haber estado ya en todas ellas. Por supuesto que habrá más que decir de ellas. Sin embargo, hoy no debo (por no decir no quiero ni puedo) dejar pasar la osadía de vivir en los árboles, tener amigos bandidos, cantar, reír y desaparecer. Al parecer hubo más gente aparte de mi que resultó conmovida por la extraña e intensísima historia de Viola y Cosimo, el Barón (Rampante). Entre ellos, Pedro Guerra se animó a hacerles una canción que es algo más que maravillosa, conmovedora. (Extraña sensación, reir llorando, llorar riendo). Pedro es un grande, y sabiendo que pronto habrá algunos espacios para él, va la letra de lo que pudo ser tan hermoso. ¿Por qué decimos lo que no queremos decir? o más bien, ¿por qué no decimos lo que realmente queremos decir? La terrible historia del orgullo y del valor.


"He vivido trepado a los árboles, desde arriba cacé jabalies.
Tuve incluso un amigo bandido, leí muchso libros, canté y escribí."
"Has vivido colgado en las ramas y los árboles sólo por mí,
¿me amarás por encima de todo?"
Cosimo la mira y le dice que sí.
Y pinta un corazón como un tesoro,
como un secreto que se esconde entre las hojas.
Y dentro una canción:"Cosimo quiere a Viola mucho, mucho, tanto, tanto,
mucho más que tanto", a Viola.
"¿Has traído hasta aquí a otras mujeres?"
y él le dice que no,
"bueno sí. Pero nada te iguala en el mundo..."
y Viola responde "¿Tú que sabes de mi?"
Y descubren los mapas que esconde cada cual en su forma de ser
y desnudos durmiendo en un roble bebieron los rayos del amanecer.
Y siempre el corazón como un tesoro,
como un secreto que se esconde entre las hojas.
Y dentro una canción:"Cosimo quiere a Viola mucho, mucho, tanto, tanto,
mucho más que tanto", a Viola.

"Lo que quieras, seré lo que quieras", eso fue lo que él quiso decir
pero dijo "soy sólo el que soy y seré para siempre un reflejo de mí."
Y ella quiso decir "yo te quiero, como seas te habré de querer"
pero dijo "se tú para siempre, tú solo y adiós a las ramas", se fue.
Y ahí queda el corazón como un tesoro,
como un secreto que se escondeentre las hojas.
Y dentro una canción:"Cosimo quiere a Viola mucho, mucho, tanto, tanto,
mucho más que tanto", a Viola.

-PG-

abril 14, 2008

Las ciudades invisibles

Escritores, poetas, bardos, juglares; al igual que sus libros, poemas, leyendas y mitos, la mayoría de ellos se pierde en el olvido del lector que no comprende su mirada (no se necesita compartirla, aunque lo primero parece mucho más complicado). Hoy quiero dedicarle un espacio a Italo Calvino, a quien le sigo estando agradecido por mostrarme y tranquilizar aquellos momentos donde yo también quize vivir en los árboles para que todos supieran lo mucho que no estaba de acuerdo con lo que veía y me querían hacer ver. (Por supuesto en breve publicaré algo sobre Cosimo y Viola).

"Las Ciudades Invisibles" es un compedio de historias fantásticamente reales, en una época en donde se valía imaginar todo y ese todo era (una mentira) creíble. Hermoso momento aquél cuando se pierde la noción de ir y no haber ido. En particular, la siguiente ciudad fue un zarpazo a la extraña idea de no querer salir de ese atrás, del espacio tan herméticamente profundo, oscuro, ausente, húmedo y hecho a la medida (la cueva propia del oso). Corría el peligro de palidecer y terminar igual.

"Más allá de seis ríos y tres cadenas de montañas surge Zora, ciudad que quien la ha visto una vez no puede olvidarla más. Pero no porque deje, como otras ciudades memorables, una imagen fuera de lo común en el recuerdo. Zora tiene la propiedad de permanecer en la memoria punto por punto, en la sucesión de sus calles, y de las casas a lo largo de las calles, y de las puertas y ventanas de las casas, aunque no haya en ellas hermosuras o rarezas particulares. Su secreto es la forma en que la vista se desliza por figuras que se suceden como una partitura musical donde no se puede cambiar o desplazar ni una nota. El hombre que sabe de memoria cómo es Zora, en la noche, cuando no puede dormir, imagina que camina por sus calles y recuerda el orden en que se suceden el reloj de cobre, el toldo a rayas del peluquero, la fuente los nueve caños, la torre de cristal del astrónomo, el puesto del vendedor de sandías, la estatua del ermitaño y el león, el baño turco, el café de la esquina, el atajo que lleva al puerto. Esta ciudad que no se borra de la mente es como un armazón o una retícula en cuyas casillas cada uno puede disponer las cosas que quiere recordar: nombres de varones ilustres, virtudes, números, clasificaciones vegetales y minerales, fechas de batallas, constelaciones, partes del discurso. Entre cada noción y cada punto del itinerario podrá establecer un nexo de afinidad o de contraste que sirva de llamada instantánea a la memoria. De modo que los hombres más sabios del mundo son aquellos que conocen Zora de memoria.

Pero inútilmente emprendí el viaje para visitar la ciudad: obligada a permanecer inmóvil e igual a sí misma para ser recordada mejor, Zora languideció, se deshizo y desapareció. La Tierra la ha olvidado".

Las ciudades y la memoria. 4.

abril 13, 2008

吐蕃 - 西藏 - las alturas - Tibet


abril 08, 2008

La caja de Pandora

La curiosidad lleva a encontrar el último recurso.

Un día, el rey del Olimpo llamó a Hefestos (Vulcano) y le dijo:
- Hijo mío, quiero de ti un trabajo que debe ser tu obra maestra. Tienes que fabricarme una mujer bellísima, semejante a las diosas inmortales.
El divino herrero quedó suspenso. ¿Cómo haría para contentar a su padre? Durante toda su vida, había hecho joyas para los dioses, escudos, armaduras; pero jamás había pensado en una obra como la que Zeus le pedía. Sin embargo, como no podía desobedecer sus órdenes, inclinó la cabeza en señal de conformidad y volvió a su fragua. Allí hizo una figura de mujer, le dió un rostro magnífico, que adornó con espléndida cabellera rubia, y le puso como alma una chispa del fuego divino.
Al salir de sus manos, la mujer se movió, habló y sonrió con gracia. Todas las diosas y todos los dioses acudieron a verla y admirarla, y cada uno de ellos quiso hacerle un obsequio:
Minerva (Atenea) le dió un cinturón de perlas y una túnica púrpura; Venus (Afrodita) la dotó de todas las gracias femeninas; las Horas la adornaron con sartas de flores; las Gracias pusieron en su flexible cuello y en los bellos brazos joyas preciosas, y así todos los demás. El último en obsequiarla fue Hermes, que le inspiró los discursos seductores y el arte del engaño, y la llamó Pandora.
Entonces, Zeus le puso entre las manos una caja finamente cincelada y le dijo:
- Te confío esta preciosa caja, pero te ruego que no la abras. Contiene todos los males de los hombres, y si consiguieran escaparse de ahí dentro, sería un desastre para la humanidad.
La mujer prometió que no abriría la caja, agradeció a todos sus preciosos regalos, y después montó en un carro de oro y bajó a la Tierra, donde el Hado había decretado que fuese esposa de un rey, del imprevisor Epimeteo, hermano de Prometeo.
El tiempo pasaba y Pandora estaba cada vez más inquieta. Miraba como fascinada la caja y sentía un gran deseo de abrirla para ver lo que contenía.
-No creo- se decía - que encierre males para los hombres, como me dijo Zeus. Seguramente contiene algo bello, algún mágico poder, y tal vez al abrirla, podré convertirme en omnipotente.
Suspiraba, suspiraba, y no podía ni dormir, atormentada por una atroz curiosidad. Por fin, un día, ya no pudo resistir más.
- La abriré un instante nada más, echaré una ojeada al interior, y en seguida la volveré a cerrar. Zeus ni siquiera se dará cuenta de ello -pensó; y abrió la caja.
¡Nunca lo hubiera hecho! de ella se escaparon vapores humeantes y obscuros que se esparcieron por el mundo y hasta nublaron el Sol. La joven, desesperada, trataba de cerrar la caja magica, pero no lo conseguia; y mientras tanto, los males, los vicios, los sufrimientos se esparcieron por el mundo. Cuando el humo se disipó, Pandora dirigio una tímida mirada a la caja: en el fondo, reposaba todavía un pajarito azul y verde que se elevó trinando. Era la esperanza, el único bien que Zeus concedía a los hombres entre tantas desdichas".

abril 06, 2008

Un approach diferente

Hay un muerto en mi clóset
tengo un alma descansando frente a mí
sus ojos me miran desafiantes
y a su corazón aún lo oigo latir.
Fue otro muerto quien lo trajo,
que lo cargó solitario a mi santuario
y así me presumiera a vivas voces
que él descansa en paz por fin.
[Y qué nosotros no?]
En las noches me platica un poco de su vida
nostálgicos momentos recordados
y yo lo escucho y de repente hasta lo veo,
algunas veces hasta me hace sonreir.
Ahora que lo empiezo a estimar
y descubro la llama interna de sus ojos
sé que definitivamente lo conozco.
[Sus relatos me hacen cosquillas en la nariz]
Nunca me animé a preguntarle por su nombre
y desde entonces, nunca más lo vi.
Pero el muerto aún sigue en mi clóset
y ahora tiene un cuerpo.
Creo que se parece a mí.
-CMP, 2002-

Las ironías, o el patético regreso de la confirmación

A toda acción corresponde una reacción. O sea, pagamos con la misma moneda. Sin embargo, hay un selecto grupo de circunstancias que deben dejarse morir en paz (Si morir es dormir, la noche de la muerte en paz quiero que llegue a mi). Los regresos inesperados resultan poco dignos y humillantes y decepcionantes y absolutamente opacos si el principio fue mal construido. No es difícil de entender. Podría ser cierto que todo son ciclos. Aplausos por la elegancia, la bella retórica y la inconfundible sensatez de la ironía. Algo así como un Rosarino en Budapest. (Ves qué grande soy ahora? Tengo mi única arma.)

Te diré que hay otra música en el aire
Cuando yo me vaya de aquí.
Te daré un beso y un rayo de luna.
Cuando yo me vaya de aquí me iré por todas partes
transformándome
pato, cama, negro, blanco, púa, corset
o un pobre indio de Colonia.
Cuando yo me vaya de aquí me iré por todas partes
transformándome
taza, pico, sexo, moño, caño, delay
o un Rosarino en Budapest.

Quiero música y trajes de cualquier color
Cuando yo me vaya de aquí.
Quiero un sol, un dígito que marque 3, una revolución.
Cuando yo me vaya de aquí me iré como cantando,
acercándome
cortaré una lágrima con una gillette
y serán otras mis señales.
Cuando yo me vaya de aquí tendré dos elefantes
y no los veré
creo que hay motivos como para correr
correr implica apresurarse.
Por eso entonces, ahora
cantaré, cantaré,
quiero una fiesta en mi alma
cantaré,cantaré,
hasta que no quede nada
cantaré, cantaré,
entre muñecas y latas
cantaré,cantaré,
perro que canta no ladra
Ladraré, ladraré,
hasta que agote la rabia
Cantaré, cantaré,
esa es mi única arma.
-FP-