agosto 17, 2008

Nos siguen pegando bajo

"Nos estan golpeando todo el tiempo. Nos vuelven vuelven a golpear. Nos siguen pegando abajo". Este debe instituirse (de manera oficial, por supuesto) como la canción mexicana de estas olimpiadas. Qué va, porque limitarnos a un espacio geográfico que aparentemente no es nada preciado, que sea el himno! el "Amigos para Siempre" de este año, y no la espantosa canción que hicieron (been there, done that). Charly García de alguna manera obtuvo una bola de cristal (sí, de esas que ven y por lo tanto adivinan el futuro), vió que desde los 80s el "tibio" Muñoz se convertiría en un dinosaurio más de nuestro aparato institucional y que las olimpiadas de Pekin (o Beijing, al gusto) serían el acabose de nuestra credibilidad como nación. El gentilicio ahora suena despectivo y produce un rash. Categórico. ¡Que alguien nos libre de esta pena! ¡Jamaica tiene 4 medallas de oro! ¡Corea del Norte ganó en gimnasia! Caramba, Zimbabwe tiene nadadores "de a deveras", que no necesitan excusas tan penosas como unas agruras o algún otro malestar gastrointestinal (como si aquí sólo comieran calditos de pollo y nada de garnachas). ¡Zimbabwe! ¿Será que somos tan buenos en esto del engaño que hasta a la OECD pudimos engañar, haciéndole que creer que somos un país en una etapa avanzada de desarrollo?

Aunque la queja podría (y debería) ir dirigida para toda América Latina (sí, parece que Octavio Paz no estaba tan equivocado, [al menos] los [deportistas] latinos somos la catástrofe), descargaré mi furia y mi indignación contra "el Tri". ¿Dónde quedó el cachito de orgullo del que tanto presumimos y siempre necesitamos? ¿Se los quitaron en migración? ¿les dijeron que "ahorita" se los daban? Me temo que tendré que generalizar. Me apena mucho saber que tendré que esperar, si bien me va, 4 años más, mínimo, para ver tener la aparentemente remota posibilidad de estremecerme viendo la bandera (que sí me gusta) izarse en lo alto y, sobre todo, poder escuchar el himno que de unos años para acá me gusta y me enorgullece más. Sería un detallazo ver de nuevo al famosísimo "Masiosare", cuate de todos y amigo de nadie. (¿Quién le dijo que yo quiero ir a la guerra? mucho menos cuando cada vez hay menos personas con las que me iría?!). Es una desgracia para todos los que se esfuerzan en hacer, día con día, su trabajo de la mejor manera posible. Y peor aún, para los niños que de alguna manera sueñan con jugar futbol en el Club de Futbol Monterrey, que relacionan el deporte olímpico mexicano con una mano que se pone ojitos y trajecito, que se empeda por una triste medalla de bronce, o por un diablito que se orina de risa con las tan simpáticas caídas de los gimnastas. Ergo, (o bueno, por lo tanto)rechazo toda admiración que llegué a sentir por Ana Guevara y Carlos Hermosillo. (El Tibio y Nelson Vargas son parte de pasados rencores). Sus logros deportivos son una historia diferente, pero qué fácil me resulta pasar de la emoción y el orgullo al desencanto y la pena. Me desconcierta pensar que si bien ellos fueron parte de los mártires, ahora que están en posición de medio cambiar la historia, no lo hacen. ¿O será que de plano no hay nada qué hacer? El deporte mexicano y su franca y total decadencia. "We have the heroes we deserve".

Remato con Charly, otra vez (te queremos de regreso). Cuánto tiempo más llevará....

[Y sí, esto es en honor (y profundo y nada sarcástico agradecimiento) a quienes a lo largo de la semana le hicieron llegar al H. Cardenal sus múltiples quejas sobre lo comprensible y "leíble" -no legible, leíble- de los últimos posts. La moda de la banalidad. Es posible -y probable- que ahora los chismes de Pablo Montero o del CIDE-Notas sean los titulares, lovely! We salute you! Shhhhhhwiiiiiiiiiing!]

agosto 05, 2008

Cadáver Exquisito

El ritual más antiguo, más secreto y más fugaz. El único. El original y eterno. La primera y última puerta a la emancipación, al miedo, a la gloria y a la luz. Sin más preocupaciones ni rezagos ni limitaciones ni temporalidades ni distancias ni silencios ni cobardías ni mentiras. Ni siquiera la vida misma. Prohibido prohibir.

La Serpiente vuelve a reunirse después de siglos, milenios, qué va, eras de ausencia; después de haber agonizado, de haber sido violentada y exprimida en vida y en alma casi hasta el olvido, y peor aún, hasta la nada. Este es el himno que se escuchó por vez primera en aquél oscuro paraje, en donde el fin lo determinó el final de una vela y el inicio de la otra. Eramos cuatro. Sólo cuatro, lo seguimos siendo. Y así será. Esto es la Serpiente y esto es el Cadáver Exquisito. Es un fragmento de la imaginación y del (in)consciente de los mortales, de cada uno, embonado y homogeneizado por una especie de magia arcana, profana. Así es la Honestidad Brutal. Buscar la Piedra Filosofal en ella, en Arlt, en el mar, en lo terrible, en lo divino, en la adictiva posesión (del) amor y el odio, en pensar sin crear, en una sonrisa antes que en (toda) la verdad, en la inmovilidad, en la duda, o hasta en lo hetéreo, lo infinito. En la perfección. Pero todo es imperfecto amor. Obvio. Obra cúspide del Flaco (claro, el más grande, Fito).

Comienza el día y una luz sentimental
nos envuelve, vuelve, se va.
La fabulosa sinfonía universal
nos envuelve, vuelve, se va.
Tango, sexo, sexo y amor,
tanto tango, tanto dolor.
Mi vida gira en contradicción,
jamás conquisté mi corazón.
¿Mas dónde estaba cuando pasó lo que pasó
Hablándome al espejo solo?
Vengo de un barrio tan mezquino y criminal
quizá te queme, queme, quizá.
Vengo de un barrio siempre a punto de estallar
quizá te queme, queme, quizá.
Si de nada sirve vivir
buscás algo por qué morir.
El tiempo me ha enseñado a mirar,
a veces me ha enseñado a callar.
¿Dónde estabas cuando pasó lo que pasó
Hablándote al espejo sola?
Es tanta la tristeza y es tan ruin
que celebro la experiencia feliz.
La estupidez del mundo nunca pudo y nunca podrá
arrebatar la sensualidad.
Busco mi piedra filosofal
en Los 7 Locos, en el mar,
en el cadáver exquisito, en no tener piedad,
en la quinta esencia de la música,
Dentro mío, en el amor y el...
Odio tener que pensar,
preferiría tu sonrisa a toda la verdad,
avanzo un paso, retrocedo, y vuelvo a preguntar,
que algo cambie para no cambiar jamás.
Todo es imperfecto amor... y obvio.

-FP-


agosto 03, 2008

Going to California

La brisa del mar y la soledad de las montañas, en el oeste. ¿Cómo encontrar la solución a tanto problema rodeado de elementos inertes y esencialmente violentos? No fue (sólo) un acto de escapismo (eventual, a swift runaway plan). Aparte del evidente interés por manejar la Coastal Highway 1 (pronto subiré algunas fotos) y de vagar por Yosemite, los muchachos (Bárbaros) necesitábamos un momento en paz, en soledad y hasta en aislamiento. Un silencio, un descanso a todo el desastre. 2 de 3 fantasmas que pretendíamos enterrar se negaron a morir de manera digna, haciendo que parte del objetivo del viaje que hizo el Cardenal con Chory y Polo no pudiera cumplirse. "Made up my mind, make a new start. I'm going to California with an aching in my heart". Un himno que por alguna razón está olvidado (entendiendo que la masiva migración al wild wild west definitivamente no estuvo influenciada por Page, Plant, Bonzo & Jones), que fue resucitado y que fue el estigma que todos cargaron. La mandolina envinó los sentidos. "Standing on a hill in my mountain of dreams, telling myself its not as hard as it seems". Quizá todo dejó de ser tan borroso y hubo ese rayo de luz, por más ténue que éste fuera, que hizo resplandecer la oscuridad y le dió esperanzas a sus sueños.