Gracias Negra, por tu tiempo, tu calidez, tu entrega, tu cariño, tu misión, tu convicción. Tu voz y tu presencia trascendieron tiempo, fronteras, idiomas, ideologías, eras, gobiernos, guerras, bienes, males, días felices y tristes, lunas llenas, nuevas y oscuras. Gracias por darle siempre alegría a nuestro corazón. Porfavor, pídele a Dios por nosotros, por que el dolor y la guerra no nos sean indiferentes. Descansa, que ahora es tu tiempo.
Sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente
que la reseca muerte no me encuentre vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.
Sólo le pido a Dios que lo injusto no me sea indiferente
que no me abofeteen la otra mejilla después que una garra me arañe la suerte.
Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente
es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente.
Sólo le pido a Dios que el engaño no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente.
Sólo le pido a Dios que el futuro no me sea indiferente
desgraciado es el que tiene que marchar para vivir una cultura diferente.
Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente
es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente.
-LG-
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