agosto 25, 2012

Sobre una novela de Villoro

Anoche terminé la nueva novela de Juan Villoro, y me declaro muy fan de lo que hace y de cómo lo hace: es emocionante (y motivante) lo fácil que me resulta avanzar por su obra (o al menos eso creo). "Arrecife" es divertida, un poco negra, y seguro dejará la sensación de autobiográfica. Déjenme mostrarles:

"Vi las flores en un jarrón, los pétalos carnosos donde las gotas brillaban como perlas. En ese momento de iluminación oriental debí entender la consistencia del tiempo: el fruto de la nada. Cada instante ocurre en el vacío. Sólo cobra consistencia como anticipación o recuerdo. El futuro y el pasado existen, no el presente. Durante años había aceptado el gran dogma existencial del drogadicto, la supremacía del Aquí y el Ahora, la eternidad del instante. Luciana me sacó de ese delirante presentismo. Dejé la droga, lo cual quiere decir que acepté el flujo del tiempo."

El presente es una asíntota, un límite, y no importa lo mucho que querramos acotarlo, no podemos tocarlo ni alcanzarlo. Cuando crees que ya llegaste, ya es pasado, y ya estás en el futuro. Quizás es sólo un invento.

Sigo:

"Hubo una vez un país quebrado que unos ingenuos trataron de encender con música. Tuvimos un sueño breve, pero compartido, una tribu dispuesta al placer y al sufrimiento, una muchacha que cifró el paraíso y desapareció como desaparecen las dádivas inmerecidas (...). Y donde cualquier otro hubiera visto rostros sin historia, nos atrevimos a anhelar la desmesura. Fuimos jóvenes en un escenario vacío. Eso nos pareció perfeto para cambiar el mundo. No lo logramos, pero hubo un día en que lo soñamos (...)."

La perfecta cita para quien(es) está(mos) en esa transición en que, a ratos, empiezas a vivir de los recuerdos en lugar de dedicarte a generarlos. Poder anticipar lo que después será un recuerdo.

Además:

"El turismo siempre ha sido un modo de joderse, un castigo que aceptas como diversión. Si te quedaras en tu casa matarías a tu madre. (...). La gente no es masoquista por gusto sino por supervivencia, para unirse a la bendita masa."

Los moradores del abismo en un diálogo cualquiera en un día cualquiera. (El post sobre estos personajazos no tarda en llegar).

Hay un par de citas más que me gustaría compartir, pues me hicieron reflexionar sobre lo fácil que es olvidar lo que en algún momento es simplemente natural, espontáneo, quizás hasta instintivo. Y que, evidentemente, olvidé, y ahora me resulta hasta un ritual extraño. Será en el próximo post.

1 comentario:

Ernesto Schwartz dijo...

Brother te extra;o, el tecladotambien me la aplica a mi, como estas cuando hablamos??